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Intervenciones médicas para el glaucoma de ángulo abierto primario y la hipertensión ocular

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Resumen

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Antecedentes

El glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA) es una neuropatía óptica progresiva con una presión intraocular (PIO) elevada, en la que la cabeza del nervio óptico se excava patológicamente y el campo visual (CV) se altera de forma característica. La hipertensión ocular (HTO) es una afección con PIO elevada pero sin patología discernible de la cabeza del nervio óptico ni del CV. Es un factor de riesgo importante para el desarrollo del GPAA.

Objetivos

Evaluar y comparar la efectividad del tratamiento farmacológico tópico para el GPAA o la HTO para prevenir la progresión o la aparición de la neuropatía óptica glaucomatosa.

Métodos de búsqueda

Se hicieron búsquedas en CENTRAL, MEDLINE y EMBASE en mayo 2007. Se realizaron búsquedas en las bibliografías de los artículos identificados y se estableció contacto con expertos, investigadores y compañías farmacéuticas para obtener estudios adicionales publicados y no publicados.

Criterios de selección

Ensayos controlados aleatorizados que compararon el tratamiento farmacológico tópico con placebo, ningún tratamiento u otro tratamiento para las variables principales de evaluación específicas que incluyeron personas con GAAP o HTO, y con una duración del tratamiento de al menos un año.

Obtención y análisis de los datos

Dos autores de la revisión extrajeron los datos de forma independiente y evaluaron la calidad de los ensayos. Cuando fue apropiado, se resumieron los datos mediante el odds ratio de Peto y la diferencia de medias después de probar la heterogeneidad entre los estudios.

Resultados principales

En esta revisión se incluyeron 26 ensayos que asignaron al azar a 4979 participantes. El metanálisis de diez ensayos demostró claramente una reducción de la aparición de defectos del CV en la HTO tratada (OR 0,62; IC del 95%: 0,47 a 0,81). Ningún fármaco único mostró una protección significativa del CV en comparación con placebo o con los controles no tratados. Se identificó alguna evidencia marginal de una influencia positiva del tratamiento sobre el pronóstico del CV (OR 0,67; IC del 95%: 0,45 a 1,00) para los betabloqueantes.

Conclusiones de los autores

Los resultados de esta revisión apoyan la práctica actual de la disminución de la PIO en el tratamiento de la HTO. Se ha demostrado claramente un efecto protector del campo visual con el tratamiento médico para disminuir la PIO. Se ha mostrado evidencia positiva pero débil de un efecto beneficioso de la clase de los betabloqueantes.

Las comparaciones directas de prostaglandinas o brimonidina con placebo no están disponibles, y la comparación de dorzolamida con placebo no logró demostrar un efecto protector. Sin embargo, la falta de datos o el hecho de que no se demuestre la eficacia no se debe interpretar como evidencia de falta de efecto. La decisión de tratar o no a un paciente, así como la decisión sobre el fármaco con el que empezar el tratamiento, debe seguir siendo individualizada y tener en cuenta la cantidad de daño, el nivel de PIO, la edad y otras características del paciente.

Resumen en términos sencillos

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Intervenciones médicas para el glaucoma de ángulo abierto primario y la hipertensión ocular

La hipertensión ocular (HTO) es una afección en la existe presión intraocular (PIO) elevada sin cambios en el campo visual ni patología discernible de la cabeza del nervio óptico. La hipertensión ocular con PIO superior a 21 mmHg sin tratamiento es un factor de riesgo importante para el desarrollo de glaucoma primario de ángulo abierto, que consiste en la pérdida progresiva de fibras nerviosas y el daño del disco óptico, de modo que el campo visual desarrolla defectos característicos. Se administran medicamentos tópicos para reducir la PIO como una forma de prevenir el inicio o la progresión del daño, así como la pérdida de campo visual asociada. Estos fármacos pueden tener efectos secundarios locales y sistémicos que pueden ser suficientemente graves para interrumpir el tratamiento e incluyen irritación local, somnolencia, falta de aliento y efectos secundarios cardiovasculares, particularmente en los pacientes de edad avanzada. Los resultados de esta revisión apoyan la práctica actual de los fármacos tópicos para disminuir la PIO y demuestran claramente un efecto protector del campo visual. Los autores de la revisión identificaron 26 ensayos controlados que asignaron al azar a 4979 personas con HTO o glaucoma de ángulo abierto a recibir fármacos tópicos o placebo, otro fármaco tópico o ningún tratamiento durante al menos un año. El metanálisis de diez ensayos que probaron diferentes fármacos tópicos contra placebo o controles no tratados mostró una menor incidencia de defectos glaucomatosos del campo visual con el tratamiento para los pacientes con HTO. El odds ratio (OR) fue 0,62 (rango 0,5 a 0,8). La clase de los betabloqueantes (incluido el timolol) tuvo evidencia positiva pero débil de un efecto beneficioso en la protección contra los defectos del campo visual (OR 0,7; rango 0,5 a 1,0). Ningún fármaco único mostró una protección significativa del campo visual en la HTO con la evidencia disponible. Los fármacos incluidos fueron los betabloqueantes, la dorzolamida, la brimonidina, la pilocarpina y la epinefrina. A partir de los informes, la mayoría de los ensayos fueron de calidad metodológica baja. Los efectos secundarios locales y sistémicos que dieron lugar a la interrupción del tratamiento a menudo se informaron de forma deficiente y no parecieron diferir entre los grupos de tratamiento. Los abandonos debido a los efectos secundarios ocurrieron con una frecuencia similar en los pacientes tratados con betabloqueantes o placebo y en tres ensayos parecieron ser menores con el timolol en comparación con la brimonidina.